Qué linda que estás, sos un caramelo... te veo en el recreo y me vuelvo loco, todas las cosas que me gustan, tienen tu cara y espero los asaltos, así juego a la botellita con vos, mi bomboncito. Qué excitante que estás, tendrías que saberlo, esa cola es la manzana más buscada, y esos senos el alimento de mi creación, quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos, o quizás en un auto.
Han pasado cinco años, asumiste las cosas hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo. Hay una especie de sipiosis, lo dijo mi psicóloga, haría bien a la terapia alejarme un tiempo... unos setenta años.
¿Cómo estás querida? Tengo esposa e hijos, de vez en cuando hablo con ella y hasta hago el amor, no es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café, y soñar un poco y tal vez amarnos.
Y ha pasado mi hora, ¿quién robo mis años? cambio a toda esta familia por un segundo con vos, si te veo ahora, aunque termine en un hospicio, tomo una botella y juego a la botellita con vos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario